4.500 batas blancas, las que portaban los farmacéuticos de la Comunidad Valenciana, se manifestaron el viernes pasado por el centro de Valencia para protestar por el impago, por parte de la Generalitat Valenciana, de la deuda con las oficinas de farmacia, que acumula ya todos los medicamentos dispensados desde el 15 de mayo (179 días), que supera ya los 540 millones de euros, si se incluyen los medicamentos dispensados en octubre y noviembre.
Farmacéuticos de Alicante, Castellón y Valencia se manifestarán esta mañana a las 13 horas para protestar contra la deuda de la Generalitat Valenciana, que asciende a 450 millones de euros.
Acuciadas por una deuda de más de 450 millones de euros las oficinas de farmacia de la Comunitat Valenciana han dicho basta y han iniciado este lunes un cierre patronal que se plantea como indefinido en tanto en cuanto la deuda no se satisfaga por completo.
Dos tercios de las farmacias de la Comunidad Valenciana (1.467) permanecerán cerradas todos los días por turnos rotatorios a partir del próximo lunes, 5 de noviembre. El cierre, que es indefinido, se prolongará hasta que la Generalitat abone el importe total de la deuda, que asciende a más de 450 millones de euros, o cuando una nueva asamblea decida suspender o cancelar la medida.
«Las oficinas de farmacia realizarán un cierre indefinido a partir del día 5 de noviembre, en el que cada día se encontrarán cerradas al público, por turnos rotatorios, dos de cada tres farmacias de la Comunidad Valenciana.»
El Consell Valencià de Col·legis de Farmacèutics, con el apoyo de los representantes empresariales de CONFAR y diversas asociaciones de enfermos, ha convocado una manifestación de todos los profesionales farmacéuticos el martes 23 de octubre, a partir de las 13 horas, con inicio en la Glorieta esquina con la calle de la Paz y finalizando ante el Palau de la Generalitat. Al final de la reunión está prevista la lectura de un manifiesto .