La farmacia, clave en la educación en salud mental en entornos rurales

El 97 % de los participantes en las Escuelas rurales en Salud Mental, iniciativa impulsada por el CGCOF, considera que la formación recibida les ha ayudado a mejorar su conocimiento y sus hábitos

https://youtu.be/PejAJVDte5s

La iniciativa Escuelas rurales en Salud Mental, impulsada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) pone el foco en el papel de la farmacia comunitaria como agente activo en la promoción de la educación sanitaria en salud mental especialmente en entornos rurales, donde el acceso a otros recursos sanitarios es limitado.

Presentada en el espacio Iniciativas de Éxito de Infarma Madrid 2026 dentro de la categoría Institucional, el proyecto busca reforzar el rol del farmacéutico en el ámbito de la prevención y la promoción de la salud. “Cada vez más llevamos a cabo acciones clave en servicios profesionales, pero debemos potenciar el papel del farmacéutico en la promoción y prevención de la salud”, explica Tamara Peiró, responsable del Área Asistencial del Consejo General.

Responder a una necesidad

La iniciativa surge en un contexto marcado por el incremento de los trastornos de salud mental tras la pandemia. Según los datos manejados, 1 de cada 3 personas en España presenta algún trastorno de salud mental, cifras que aumentan hasta el 50 % en mayores de 75 años.

Ante esta situación, el proyecto pone el acento en la farmacia comunitaria como punto de acceso sanitario cercano, especialmente en zonas rurales, donde una parte importante de la red farmacéutica es, en muchos casos, el único recurso sanitario disponible. “Somos el profesional sanitario más accesible y cercano, y podemos desempeñar un papel clave en este ámbito”, subraya Peiró.

Sesiones de educación sanitaria

La iniciativa se ha materializado en la realización de sesiones grupales de educación sanitaria desde las farmacias comunitarias, dirigidas tanto a la población general como a cuidadores de personas con trastornos de salud mental. Han participado un total de 35 colegios oficiales de farmacéuticos y 300 farmacias comunitarias, alcanzando a cerca de 8.000 personas en todo el territorio nacional, entre ciudadanos y cuidadores.

Los resultados reflejan un alto impacto: el 97 % de los participantes considera que la formación recibida les ha ayudado a mejorar su conocimiento y sus hábitos, mientras que la mayoría no había recibido previamente formación en salud mental.

Como indica Peiró, “iniciativas como estas acercan al farmacéutico a la ciudadanía como formador en salud y refuerzan su papel como profesional sanitario de referencia”. De este modo, la farmacia comunitaria consolida su papel como actor clave en la promoción de la salud y la prevención, contribuyendo a mejorar el abordaje de la salud mental desde la proximidad y el conocimiento.