La Fundación Asefarma ha organizado un nuevo Foro de salud en el Club Financiero Génova. En esta tercera edición de la iniciativa, ha contado con la ponencia de Sari Arponen, doctora finlandesa experta en microbiota intestinal y autora del libro “Es la microbiota, ¡idiota!”.
El acto, al que acudieron una treintena de socios del Club e invitados externos relacionados con el mundo de la farmacia y la sanidad, contó con la colaboración de Farmacias Farmazul, Saluris y Laboratorios Kern.
A lo largo de su intervención, la doctora Arponen habló de que hay que cuidarse cada vez más y mejor, siendo conscientes de que en ocasiones es necesario cambiar, por ejemplo, de hábitos de vida. “La gente, si quiere llegar a los 90 años, debe poder hacerlo en buenas condiciones de salud. Cuanto más tiempo vivamos, mejor”, dijo.
Existen, como señaló la doctora Arponen, iniciativas que tienen por objetivo incentivar una vida saludable. Algunas, incluso, desde organizaciones sin ánimo lucro como la “Iniciativa Ourensividad”, una plataforma que habla de que Orense es una buena ciudad para la longevidad. Arponen añadió que “vivir más está relacionado con factores genéticos, pero también con otros factores como la calidad y el cuidado de vida que se lleve”.
La clave: llevar un estilo de vida saludable
Según ha explicado la doctora Arponen, no solo tiene efecto sobre nuestra salud intestinal lo que comemos, sino también los estímulos que recibimos o cómo cuidamos de nuestra salud mental, enfatizando el eje que existe entre el cerebro y el intestino.
Otro aspecto que afecta directamente a la salud intestinal y a la microbiota es el estrés. Como ha explicado Arponen, “el estrés agudo es una respuesta fisiológica del organismo. Pero ahora nos enfrentamos al problema del estrés crónico. Y aquí entra también en juego la microbiota”.
Sin olvidar la enfermedad periodontal, que a nivel de Europa causa un gasto de 25.000 millones de euros y afecta a un gran número de personas, también en España. Ambos aspectos, estrés y enfermedad periodontal están también relacionados porque “el estrés crónico lleva a una alteración de la composición de la saliva y un desequilibrio en las bacterias del intestino”, ha explicado Arponen.
Arponen indicó que “enfermedades como la demencia u otras alteraciones de la función cerebrovascular, que, por cierto, suelen afectar más a las mujeres, también están relacionadas con la microbiota. Ansiedad, depresión, deterioro cognitivo, neurodegeneración, inflamación crónica... forman parte de lo que se conoce ya como la epidemia silenciosa”.
Cuidar la microbiota desde la farmacia
¿Como se puede identificar desde la farmacia qué paciente tiene problemas se microbiota y qué se le puede recomendar?
Tal y como explicó Sari Arponen, es necesario “conocer bien los probióticos, el farmacéutico tiene el importante papel de recomendar al paciente el que mejor puede ayudarle. ¿Ejemplo? Uso de probióticos en el uso antibiótico".
El Foro de Salud se ha convertido ya en un punto de encuentro en el que periódicamente a lo largo del año varias charlas divulgativas que tienen como objetivo poner sobre la mesa preocupaciones, actualidad y otros temas que estén relacionados con la salud, de acuerdo con uno de los objetivos de actuación de la Fundación.