Farmamundi alerta de la crisis global de refugiados y exige reforzar la financiación humanitaria y el acceso a la salud

La organización reclama mayor protección internacional ante los más de 117 millones de personas desplazadas forzosamente en el mundo

Farmamundi alerta de la crisis global de refugiados y exige reforzar la financiación humanitaria y el acceso a la salud
Farmamundi alerta de la crisis global de refugiados y exige reforzar la financiación humanitaria y el acceso a la salud

Más de 117 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a huir de guerras, violencia, persecuciones o violaciones de derechos humanos, según el último informe de ACNUR. Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se celebra el 20 de junio, Farmamundi reclama una mayor protección para las personas refugiadas y desplazadas y exige que la solidaridad internacional se traduzca en derechos, financiación y respuestas humanitarias sostenidas.

La organización recuerda que este año se cumple el 75º aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, el principal instrumento internacional para la protección de las personas refugiadas. “Siete décadas después, millones de personas siguen encontrando obstáculos para acceder a protección internacional mientras aumentan los conflictos armados, disminuyen los fondos destinados a la acción humanitaria y se endurecen las políticas migratorias. Lo vemos en países como Líbano, Uganda o Kenia, países con los que trabajamos”, afirma el director general de Farmamundi, Joan Peris.

“La protección internacional es un derecho, no una concesión. Es imprescindible reforzar los sistemas de acogida, garantizar el acceso a la salud, la educación y los medios de vida, y aumentar la financiación humanitaria para responder a unas necesidades que no dejan de crecer”, señala Peris.

La situación es especialmente preocupante en algunos de los principales países de acogida como Líbano y Uganda, país este último que alberga cerca de dos millones de personas refugiadas, principalmente procedentes de Sudán y Sudán del Sur. En Líbano, por su parte, viven alrededor de 1,5 millones de personas refugiadas sirias, además de cientos de miles de personas refugiadas palestinas, en un contexto agravado por la reciente escalada de violencia y los desplazamientos internos, lo que hace imprescindible redoblar esfuerzos.

Salud, protección y dignidad

En respuesta a esta realidad, Farmamundi trabaja junto a organizaciones locales en Uganda, Líbano y Kenia para garantizar el acceso a la salud, la protección y los medios de vida de las personas refugiadas y desplazadas.

  • En Uganda, de la mano de Emesco Development Foundation, refuerza la atención sanitaria y la protección de las personas refugiadas en los asentamientos Kiryandongo y los centros de recepción de Adjumani mediante brigadas médicas móviles, suministro de medicamentos esenciales y apoyo psicosocial.
  • En Líbano, junto a Union of Progressive Women (UPW), proporciona asistencia humanitaria a familias desplazadas de Chouf (Mount Lebanon), Hasbaya (South Lebanon) y Rachaya (Bekaa), mediante la distribución de productos de higiene, alimentación infantil y kits de dignidad para mujeres, niñas, niños, personas mayores y personas con discapacidad.
  • En Kenia, junto a HESED África, impulsa servicios de salud física y mental, atención a supervivientes de violencia de género y programas de formación y emprendimiento dirigidos especialmente a mujeres refugiadas en los barrios urbanos de Nairobi como Eastleigh.

En el Día Mundial de las Personas Refugiadas y ante el aumento de los conflictos y de las necesidades humanitarias, Farmamundi reclama una mayor protección para las personas refugiadas y desplazadas, más financiación para la acción humanitaria y un compromiso firme de gobiernos e instituciones con los derechos humanos, la solidaridad internacional y la construcción de una paz duradera.

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