El Servicio IRETIA (Intervención Rápida en Terapia Inhalada aguda), desarrollado por Farmaval, evidencia el papel clave del farmacéutico en la optimización del tratamiento inhalado en pacientes respiratorios con más de 5.000 intervenciones realizadas en 150 farmacias comunitarias.
El proyecto, seleccionado en la categoría Asistencial de la sección "Iniciativas de éxito" de Infarma Madrid 2026, nació para dar respuesta a una necesidad detectada de forma recurrente en el mostrador: el mal uso de los inhaladores y el consiguiente impacto en el control de la enfermedad. “Se trata de un problema que afecta directamente a la salud del paciente, pero también al sistema sanitario y a la sociedad”, señala Cristina Lucas, farmacéutica y fundadora de Farmaval.
El Servicio IRETIA consiste en una intervención rápida e integrada en la dispensación, que se realiza en aproximadamente seis minutos y en la que participa todo el equipo de la farmacia. Su objetivo es evaluar la técnica inhalatoria del paciente, detectar errores y corregirlos en el momento.
Los resultados avalan su efectividad. Según los datos presentados, el servicio consigue mejorar más del 52% de los errores detectados en el uso de inhaladores, incluso tras una única intervención. Este enfoque se basa en la evidencia previa que demuestra el impacto de la intervención farmacéutica en la técnica inhalatoria.
Una necesidad clínica claramente identificada
El análisis de las más de 5.122 intervenciones realizadas revela la magnitud del problema: se ha registrado una media de 1,94 errores por paciente, especialmente en aquellos que inician tratamiento tras una atención urgente o una prescripción reciente.
Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la actuación del farmacéutico comunitario como experto en el medicamento, con un papel clave en garantizar la eficacia y la seguridad de los tratamientos.
Uno de los pilares del Servicio Iretia es su modelo de implementación accesible y estandarizado. El programa incluye una formación para el equipo farmacéutico de aproximadamente una hora y cuarenta minutos, centrada en la técnica inhalatoria y en la aplicación práctica del servicio. “El objetivo era diseñar un servicio viable en el contexto real del mostrador, pero con impacto demostrado”, destaca Lucas.
Un ejemplo de farmacia orientada a resultados en salud
La iniciativa refleja la evolución de la farmacia comunitaria hacia un modelo más asistencial, donde la intervención profesional se traduce en resultados medibles en salud. “Es necesario que el farmacéutico se plantee hasta dónde quiere llevar su farmacia y priorice su papel como experto en el medicamento”, afirma Lucas, quien subraya que este tipo de servicios permiten avanzar hacia una farmacia más resolutiva y centrada en el paciente.
El Servicio IRETIA se consolida así como una iniciativa que aporta evidencia asistencial y valor social, mejorando el control de las patologías respiratorias y reforzando el papel de la farmacia comunitaria como agente clave en el sistema sanitario.