Cuando se cumple un año de la celebración del I Congreso Nacional de Farmacia Rural, esta cita vuelve a situarse en el foco como un proyecto indispensable para dar visibilidad a la realidad de la farmacia rural, sus necesidades y su papel esencial en el sistema sanitario. Por todo ello, el Congreso ha sido reconocido en la sección Iniciativas de Éxito de Infarma 2026 dentro de la categoría Institucional.
La iniciativa reunió a unos 300 profesionales de toda España en un espacio de intercambio enriquecedor, en el que se pusieron en común tanto los retos como las fortalezas del ejercicio profesional en el entorno rural. Como explica Irene González Orts, presidenta de la Asociación de Farmacéuticos Rurales de la Provincia de Alicante (AFARPA), organizadora del Congreso, la idea surgió de la necesidad de contar con un foro específico centrado en la farmacia rural y sus características concretas. “Somos farmacias mucho más pequeñas y la gestión puede resultar más compleja y, además, tenemos necesidades que no siempre coinciden con las de oficinas más grandes”, señala.
Al congreso no solo asistieron farmacias ubicadas en zonas rurales, sino también aquellas de pequeño tamaño que comparten problemáticas similares. "Fue un momento de convivencia espectacular, donde pudimos compartir muchas necesidades y también muchos de nuestros puntos fuertes como farmacéuticos rurales”, indica Irene.
Valor del trabajo conjunto
Más allá de las cifras, uno de los aprendizajes clave del proyecto ha sido el valor del trabajo conjunto. César Pla, secretario de AFARPA, subraya que “el principal aprendizaje ha sido la importancia del trabajo en equipo y de creer en el proyecto desde el principio”. Asimismo, destaca que una organización basada en objetivos claros permite alcanzar resultados capaces de generar un impacto real en la profesión.
El I Congreso Nacional de Farmacia Rural también ha servido para reforzar el sentimiento de pertenencia entre los farmacéuticos rurales, que a menudo desarrollan su labor en entornos aislados. En este sentido, Yolanda Riquelme, vicepresidenta de AFARPA, pone en valor el componente emocional y motivacional del encuentro: “Participar en un congreso rural permite volver a reconocerte como profesional farmacéutico”.
Un congreso para reconectar
Riquelme explica que el día a día en poblaciones pequeñas puede provocar cierta desconexión del colectivo profesional, por lo que este tipo de eventos resulta clave para reconectar. “Te juntas con compañeros que hablan tu mismo idioma, que viven lo mismo que tú, y eso hace que vuelvas a sentirte parte de un todo”, afirma.
Además, destaca el impacto positivo que genera esta experiencia al regresar a la práctica diaria: “Vuelves con las pilas puestas para el próximo congreso”.
El I Congreso Nacional de Farmacia Rural no solo ha cumplido con su objetivo inicial de crear un punto de encuentro, sino que ha sentado las bases para futuras ediciones, consolidándose como una plataforma necesaria para impulsar el reconocimiento, la cohesión y el desarrollo de la farmacia rural en España.