El paciente crónico, la sostenibilidad del sistema y la gestión clínica, retos actuales de la farmacia hospitalaria

«La farmacia del hospital debe adaptarse a los cambios tan drásticos que se están produciendo en el entorno social y sanitario debido principalmente a la revolución tecnológica y al cambio en el perfil demográfico de los pacientes, el patrón de morbimortalidad y el nivel de exigencia que demanda la sociedad. Nuestra profesión necesita de forma continua detectar las tendencias para generar valor y satisfacer una necesidad social, que en nuestro ámbito profesional son: pacientes y ciudadanos, profesionales sanitarios y el conjunto del sistema nacional de salud», explica el Dr. José Luis Poveda, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), con motivo de la presentación del libro 10 temas candentes de la farmacia hospitalaria, en colaboración con Allergan.

El paciente crónico, la sostenibilidad del sistema y la gestión clínica, retos actuales de la farmacia hospitalaria
El paciente crónico, la sostenibilidad del sistema y la gestión clínica, retos actuales de la farmacia hospitalaria

El texto, en el que han participado otros 9 expertos en farmacia hospitalaria (FH), se ha llevado a cabo con el objetivo de que el farmacéutico de hospital y de atención primaria pueda adaptarse con mayores garantías de éxito a los cambios que se están produciendo en nuestro entorno sanitario.
Con el espíritu de ir «más allá del hospital» surge la necesidad de dar respuesta a los nuevos retos: ampliar los ámbitos de actuación hacia la atención primaria, donde se puede y se debe abordar de forma colaborativa con las oficinas de farmacia, el manejo del paciente crónico y la necesidad de un abordaje más preventivo, predictivo y personalizado. Con este espíritu se ha hecho el monográfico que incluye los 10 temas clave que pueden afectar y están afectando a la farmacia hospitalaria. Entre ellos destacan el manejo del paciente crónico, la sostenibilidad del sistema, la gestión clínica y la evaluación de los resultados en salud.

El paciente crónico
Algo en lo que coinciden todos los profesionales de la salud es que los retos que plantea el paciente crónico hacen que sea indispensable dar respuesta a sus necesidades, tanto desde el punto de vista asistencial como para garantizar la sostenibilidad del SNS en un entorno de presión constante sobre los costes. En este contexto, las claves del éxito pasan por dotar o formar en cada servicio de farmacia hospitalaria (FH) al menos a un profesional en la atención al paciente crónico, así como establecer alianzas entre los farmacéuticos especialistas en FH con otros profesionales y con los pacientes para garantizar la calidad y la continuidad de la atención y conseguir un paciente corresponsable con su salud.
Este mismo perfil de paciente suele acudir a los denominados centros sociosanitarios cuando no puede ser atendido en su domicilio. Estos centros constituyen un recurso de atención sanitaria entre la atención primaria y especializada para pacientes geriátricos y dependientes que presentan graves patologías. Es importante potenciar la participación de los farmacéuticos de hospital en este tipo de centros para facilitar el acceso a medicamentos de uso hospitalario, con el fin de evitar ingresos y como coordinadores de la continuidad fármaco-terapéutica de los pacientes entre los diferentes niveles asistenciales. Según el estudio EARCAS (2011), el 25% de los problemas relacionados con la seguridad de los pacientes son debidos a errores de la medicación y efectos secundarios derivados de la propia iatrogenia de los fármacos.
La evidencia sugiere que un paciente activo, experto, será una parte fundamental de una reforma efectiva de la gestión de las enfermedades crónicas. Corresponde a los profesionales de la farmacia, entre otros, pues, colaborar en facilitar los mejores conocimientos y las habilidades para que el ciudadano sea capaz de escoger entre las opciones que tiene al alcance y actuar en consecuencia. «Implicar al paciente en el autocuidado, en un modelo menos paternalista, con información y formación, ayuda a una mejor aceptación de la enfermedad, un mayor logro para mejorar y avanzar en el tratamiento y más seguridad en el uso adecuado de fármacos», comenta el Dr. Poveda.

Aspectos fundamentales del SNS
Otro de los aspectos que preocupa a los profesionales farmacéuticos es la gestión clínica. Según los expertos el cambio pasa por, entre otras cuestiones, mejorar los planes de estudio universitario introduciendo la asignatura de gestión, profesionalizar la gestión sanitaria y separarla de la política, implantar políticas de motivación e incentivación junto a la exigencia de resultados, así como cambios formativos para los nuevos especialistas con el fin de darles una visión más transversal del proceso asistencial.
En los últimos 20 años se ha producido un importante avance en el desarrollo de tecnologías aplicadas al ámbito sanitario. En concreto, en el área del medicamento, se han desarrollado algunas que pueden ser aplicadas a lo largo de todo el proceso de utilización de los mismos, incrementando su eficiencia, calidad y seguridad. «En este sentido, la SEFH ha publicado un Plan Estratégico cuyos objetivos deberían ser alcanzados en 2020, y en el cual las tecnologías aplicadas al uso de los medicamentos ocupan un lugar fundamental para alcanzar los mismos», comenta el Dr. Poveda.
Existe un amplio consenso sobre la preocupación que supone la sostenibilidad de los actuales sistemas sanitarios públicos, tal como los conocemos. En este sentido es necesario racionalizar el gasto sanitario, lo que requiere evolucionar hacia políticas farmacéuticas más centradas en los resultados y la evaluación, y menos en el gasto.
Una pieza más del cambio necesario para hacer sostenible un sistema de garantías sociales equitativo, efectivo y eficiente pasa por el desarrollo de un modelo de relaciones diferente, que permita alinear los intereses industriales con los del sistema de salud. «Transitar de la situación actual, basada en una relación cliente-proveedor, hacia una relación de socios estratégicos supone definir conjuntamente un modelo de negocio basado en el conocimiento de las necesidades y requerimientos de ambas partes, que implique una asunción equitativa de riesgos vinculados a los resultados que se obtengan y que permita compartir decisiones e información», concluye el Dr. Poveda.

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