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Detrás del espejo

Desolación de la quimera

Desolación de la quimera

Nunca he podido ni sabido conectar con las masas, y supongo que tampoco he querido hacerlo. De joven, cuando alimentaba alguna rebeldía, fui inmune al marxismo y simpaticé con la acracia, aunque sólo en lo teórico, nunca en la práctica. Mi formación es psicoanalítica, no política.

Espacios Rothko

Espacios Rothko

Rothko es la máxima figura del expresionismo abstracto. Concebía su obra como una forma de expresar las angustias y la tragedia de la vida. Fue tanta la tensión experimentada para realizar su obra al margen de toda frivolidad, que terminó suicidándose, enfermo y hastiado de los engaños de galeristas e inversores.

Juramento hipocrático

«Juro por Apolo, médico, por Esculapio, Higía y Panacea, y pongo por testigos a todos los dioses y diosas, de que he de observar el siguiente juramento, que me obligo a cumplir en cuanto ofrezco, poniendo en tal empeño todas mis fuerzas y mi inteligencia.» Así comienza el famoso Juramento hipocrático que desde hace siglos juran los médicos al terminar sus estudios y que, últimamente, en algunas universidades, como la Universidad de Barcelona, juran también los farmacéuticos. Un texto muy actual, que obliga a la confidencialidad y al respeto de la dignidad del paciente, y al mismo tiempo muy antiguo, al hacer referencia a dioses muertos.

Alegoría de la verdad

En opinión de Nietzsche, la Biblia solo tiene una frase valiosa, la que pronuncia Poncio Pilatos cuando Jesús se presenta ante él como el Dios de la Verdad. Pilatos le responde con una pregunta: «¿qué es la verdad?», renuncia a entrar en el debate sobre qué cosa sea la Verdad, se lava las manos, y entrega a quien se proclama Hijo de Dios y de la Verdad a los judíos, que también dicen saber qué es la verdad y la divinidad, para que entre ellos diriman un asunto del que él se desentiende.

El desnudo, desnudado

Durante la Edad Media, la representación del cuerpo humano desnudo se limita a escenas religiosas: los martirios de los santos, el cuerpo de Jesucristo doliente en la cruz, los padecimientos del infierno, muchas veces con morbosa delectación. En cuanto al cuerpo femenino como reclamo erótico, está ausente, desaparecido. La época no se permite la floración de Venus que ilumina el Renacimiento y abre la puerta al desnudo femenino.

Progreso

Recuerdo con añoranza las conversaciones que mantenía con mi padre sobre el progreso. Él era un firme partidario de que, a pesar de mis objeciones, el progreso existe y se acumula, de que el hombre evoluciona positivamente y de que, en el futuro, desaparecerán las guerras y los estados y existirá una especie de gobierno universal que instaurará la paz y la armonía. Yo le hablaba de los horrores del siglo xx, y ponía en duda sus optimistas predicciones.

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