El poder de convocatoria de Infarma es innegable y se debe a dos razones muy simples aunque difíciles de aunar: ilusión y trabajo. Mantenerlas a lo largo del tiempo seguro que no ha sido fácil, pero Infarma 2011 ya está aquí para demostrar que es posible.

Los profesionales que se reúnan estos días en Barcelona tendrán la ocasión de poner en común sus dudas e inquietudes en esta difícil etapa que atravesamos. Quizás Infarma no les aporte todas las respuestas, pero seguro que les proporcionará herramientas para afrontar el presente y el futuro, y que saldrán reforzados. Podrán, en todo caso, reunir pistas para saber qué otros modelos retributivos son posibles, si tiene futuro la cartera de servicios, si es sostenible la distribución farmacéutica, qué cambios se esperan en el sector farmacéutico europeo..., en definitiva, saber hacia donde se encamina el futuro del sector. El abanico de propuestas de Infarma 2011 es impresionante y merece la pena prestarle atención.

En unos tiempos en los que Internet ha propiciado que muchas cosas se hagan a distancia, sigue siendo imprescindible la red presencial y en España Infarma es, hoy por hoy, el foro farmacéutico que más respuestas puede ofrecer. Con todo, en esta edición también habrá que estar atentos a la red porque seguro que en ella habrá numerosas aportaciones. Un buen síntoma es que el Colegio de Barcelona cuenta, por primera vez, con su propia página web para informar sobre el Congreso.

También desde El Farmacéutico les informaremos, a través de la red, de todo lo que suceda en Infarma. Para hacerlo en las mejores condiciones hemos renovado nuestra nuestra página web (www.elfarmaceutico.es) y ya pueden seguirnos también en Twitter (@elfarma20).

Y aunque no tenga nada que ver con Infarma, no podemos finalizar este editorial sin citar que en este número iniciamos un nuevo curso de dermofarmacia, que en esta ocasión estará coordinado por Reyes Gallego, vocal de Dermofarmacia del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla.

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