Consejos de maquillaje en la farmacia, un paso más de la rutina facial

María Blesa Blanco. Farmacéutica comunitaria

Consejos de maquillaje en la farmacia
Consejos de maquillaje en la farmacia

Todos tenemos claro que necesitamos cuidar nuestra piel, pero ¿qué pasa con el maquillaje en la farmacia? Como farmacéuticos podemos ofrecer consejo especializado sobre el cuidado facial, y también sobre el maquillaje que tenemos en nuestras estanterías.

 

A la hora de recomendar maquillaje en la farmacia, es aconsejable plantearlo como un paso más de la rutina, ya que lo mejor es usar productos en consonancia con las necesidades de cada persona, más allá del mero hecho de decorar la piel —que también—. 

En este artículo se ofrecen pautas para dar el consejo más profesional sobre color. Pero también debemos recordar que existen fotomaquillajes, que tienen protección solar además de color y que facilitan una elección más rápida porque suelen estar disponibles en dos o tres tonos.

Hidratación

Lo primero que debemos saber es que la piel tiene que estar preparada para la aplicación de la base de maquillaje que vayamos a usar. Y «estar preparada» no es usar una ampolla flash antes de maquillarse; estar preparada significa que la piel debe estar, sobre todo, muy hidratada para que el pigmento que apliquemos después quede bien asentado. En la práctica diaria la mejor recomendación que podemos dar es usar una crema, cremagel o sérum con activos humectantes antes de la base.  

Si se están empleando activos que suelen resecar la piel, lo mejor es recomendar incluir un paso más hidratante en la rutina de los días en que va a maquillarse, como ácido hialurónico o proteoglicanos que sean capaces de retener la humedad y prolongar la permanencia del pigmento en la piel.

Prebases

Para quien busque un efecto perfeccionador, en las farmacias disponemos de prebases, cuya función es preparar el lienzo para aplicar la base de maquillaje y hacer que esta dure más horas intacta sobre la piel. Podemos plantear las prebases como un paso más de tratamiento, ya que las hay con formulaciones capaces de tratar nuestros problemas de piel, además de ayudar a dejar un mejor acabado del maquillaje. 

Funciones de la prebase 

  • Suavizar la piel y aportar un efecto aterciopelado. 
  • Disimular los poros, líneas de expresión y posibles marcas. 
  • Alargar la duración del maquillaje. 

Modo de empleo  

Siempre hay que usar las prebases después del tratamiento facial y antes del maquillaje. También las hay matificantes, ideales para aquellas pieles con tendencia a los brillos; estas prebases llevan activos que absorben el exceso de sebo y evitan los indeseados efectos de estos sobre la piel.

Base de maquillaje

La base de maquillaje sirve para unificar el tono de la piel y ocultar o disminuir las alteraciones de color; es decir, al aplicarla debe verse un tono uniforme sin que se note que la piel lleva maquillaje. 

Aquí el principal inconveniente que encontramos suele ser la elección del tono que vamos a recomendar. La ventaja que tenemos es que en la farmacia solemos tener pocos tonos, lo que puede facilitar la elección.  

En primer lugar, hay que tener en cuenta el subtono de la piel, del que tenemos dos tipos: cetrino y rosado. 

¿Cómo elegir el subtono? 

Hay un truco sencillo para saber qué tipo de subtono tenemos, y es mirando con luz natural el color de las venas:  

  • Si son azuladas, el subtono es frío y tenemos que elegir maquillajes con subtono frío.  
  • Si las venas son verdosas, el subtono es cálido. 
  • Si no se definen entre verdes o azuladas, buscaremos un tono neutro en la base de maquillaje.

¿Cómo elegir la textura de la base de maquillaje?

En este caso la elección aún es más fácil para nosotros, ya que estamos muy preparados para elegir el mejor tratamiento facial porque de pieles sabemos, ¡y mucho! 

En la farmacia tenemos maquillajes que además aportan tratamiento a la piel, lo que supone una ventaja competitiva. 

Si la piel es seca, buscaremos maquillaje en crema, con activos como el ácido hialurónico e incluso aceites en la fórmula que aporten ese efecto de nutrición que las pieles secas necesitan. Este tipo de bases se aplican mejor con una esponja húmeda —que no mojada— ya que mantendrán el efecto glow buscado.

¿Qué tipo de maquillaje recomendar según el efecto deseado?

  • Pieles con textura irregular: el objetivo es conseguir una piel más uniforme. 
  • Pieles grasas o mixtas: en este tipo de pieles buscamos matificar las zonas con tendencia a tener brillos. 
  • Pieles que buscan un acabado más mate y duradero: el objetivo es prolongar la duración del maquillaje todas las horas que dure el evento.

¿Qué preguntar para saber la base que se necesita?

  • ¿Notas la piel seca o deshidratada conforme van pasando las horas? 
  • Tras la ducha, si esperas unas horas, ¿cómo te notas la piel? ¿La notas seca o bien empieza a brillar con facilidad? 
  • Cuando tienes que maquillarte, ¿el principal inconveniente que encuentras es que la piel brilla al aplicar el cosmético o que se quedan parches de sequedad? 

Si la piel es grasa, buscaremos un maquillaje de textura ligera pero de alta pigmentación, sobre todo si se quiere cubrir el acné o marquitas de acné. Además, es interesante incorporar activos matificantes e hidratantes, ya que la deshidratación que pueden tener estas clientas favorece que el maquillaje se cuartee.

Cobertura de la base

Muchas bases de maquillaje tienen capacidad de modular la cobertura. Si se quiere un maquillaje de alta cobertura pero sin que sea necesario aplicar muchas capas, buscaremos una base con una pigmentación y una duración altas, pero teniendo en cuenta que las arruguitas se harán más visibles. 

Si se busca un halo de color, elegiremos una base con poca pigmentación, por ejemplo, un sérum con color, donde encontramos tratamiento y poco pigmento. 

En el caso de que se quiera modular la cobertura en función de las necesidades de cada momento, optaremos por una base que pueda construirse, es decir, ligera pero que se asiente bien en la piel, aceptando aplicar capa sobre capa y modular la cobertura. Aun así, a cada persona le gustará un efecto sobre la piel, y hay pieles grasas para las que se prefiere un efecto glass skin o de piel mojada. 

En cuanto a los maquillajes compactos, solo los recomiendo a quienes busquen un efecto muy cubriente, ya que tienen mucho pigmento. Los hay con activos más enfocados a pieles secas y con activos matificantes.

 ¿Cómo y dónde probar la base?

La base de maquillaje la probaremos siempre antes de hacer la recomendación. Lo lógico es probarla en el mentón, para saber si hay diferencia entre dónde hemos aplicado el producto y la piel desnuda. Si dudamos entre varios tonos, probamos ambos y a la luz del día, o buscando una luz intensa, recomendamos el que mejor se le asiente.

¿Con qué aplicar la base de maquillaje?

  • Las manos: es la elección más rápida, pero deja el acabado menos profesional y duradero. Son la mejor opción solo si se quiere un acabado natural, para el día a día, de poca cobertura y duración. Es importante recordar que antes de aplicar la base debe haberse absorbido el cosmético que se ha aplicado antes.
  • Esponja: consigue un efecto natural pero más asentado que con las manos. La mejor opción es mojar la esponja y escurrirla bien antes de usarla para evitar malgastar producto en cada uso. Hay que recordar también a nuestros clientes que la mantengan limpia, que la laven tras cada uso, con agua y jabón, y que la dejen secar bien antes de volver a usarla. 
  • Brocha: logra dejar el acabado más pulido sobre la piel. Si se busca una cobertura alta, es la mejor opción. También hay que hacer hincapié en la limpieza de la brocha. Para aplicar base, una brocha con un corte plano será la elección más adecuada. 

Una vez tenemos hecha la recomendación de la base de maquillaje, veamos cómo elegir el resto de los productos que se aplican en la piel, es decir, corrector, polvos de sellado, bronceador y colorete.

Corrector

El corrector se recomienda siempre que haya que cubrir alteraciones en el tono de la piel que no logremos cubrir con el maquillaje. Nos basaremos en la teoría del color para recomendar un corrector u otro, ya que hay que buscar el complementario para neutralizar la alteración. 

  • Si queremos cubrir ojeras con color violáceo, recomendaremos un corrector salmón ya que será el que cubra este color. Es importante evitar recomendar correctores muy claros para la ojera, ya que aún dejarán más visible lo que queremos camuflar. 
  • Si queremos cubrir rojeces o granitos, usaremos un corrector verde. 
  • Si queremos cubrir manchas, usaremos un corrector salmón. 

La forma de aplicación es con los dedos, calentando el producto, y a toques para que se asiente bien en la piel.

Polvos de sellado

Al igual que las prebases de maquillaje, los polvos de sellado fomentan la duración de lo que aplicamos en la piel. Es cierto que antiguamente se usaban polvos matificantes exclusivamente, pero no todas las pieles buscan ni a todas les gusta este efecto. Actualmente, tenemos polvos de sellado para todas las necesidades. Si nos fijamos en lo que pasa cuando aplicas maquillaje y pasan las horas, el principal problema que encontramos es que el pigmento se va quedando adherido a algunas zonas mientras se levanta en otras, efecto de la deshidratación producida a lo largo del día. Por eso, la mejor recomendación es usar polvos de sellado con liberación de activos hidratantes para conseguir mantener bien el maquillaje muchas horas sobre la piel. 

En este caso, recomendaremos aplicarlo con una brocha poco tupida, dejando poco producto en la piel, para no sobrecargar.

Colorete y polvos de sol

Colorete

El colorete da color a las mejillas y resalta los pómulos. Podemos conseguir una mejilla sonrosada o un efecto más intenso, en función del gusto de cada persona. 

La forma de aplicación determinará el efecto. Una de las técnicas más empleadas es la de la manzana, que consiste en sonreír y aplicar el colorete en la zona que se proyecta en las mejillas con este gesto.  

Otra forma de aplicarlo es en la zona alta del pómulo, ayudando a levantarlo y esculpirlo.

Polvos de sol

No todas las personas usarán polvos de sol, pero dan un acabado «besada por el sol» que favorece. Se aplican en las zonas donde nos broncearíamos de forma natural, es decir, las zonas prominentes del rostro. No se debe confundir con el contouring, que se utiliza para disimular o ensalzar algunas zonas del rostro utilizando polvos marrones, pero con un subtono grisáceo, mientras que en los polvos de sol es un tono bronceado. 

La brocha para aplicar colorete y polvos de sol debe ser flexible y no muy grande, para aplicar solo donde lo necesitemos.

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