La salud capilar es una preocupación muy presente en la sociedad española cuyos efectos trascienden el ámbito estético

El I Observatorio Iraltone de Salud Capilar revela que el 75% de la población ha sufrido algún episodio de caída y que el 59% nunca ha recibido un diagnóstico

Observatorio Iraltone by Cantabria Labs
Observatorio Iraltone by Cantabria Labs

La caída capilar afecta a tres de cada cuatro españoles, pero solo tres de cada diez han consultado a un profesional sanitario por este motivo. Así lo refleja el I Observatorio Iraltone de Salud Capilar by Cantabria Labs, cuyos resultados evidencian la necesidad de mejorar la información, el diagnóstico precoz y el acompañamiento profesional ante un problema que va mucho más allá de la estética. Impulsado por Cantabria Labs, este estudio ofrece una radiografía de la salud capilar en España y aporta datos sobre las preocupaciones, hábitos y conocimientos de la población en torno a la caída del cabello y su impacto en la calidad de vida

Para ello, el laboratorio farmacéutico español ha realizado una encuesta a una muestra significativa de la población española (1.500 sujetos), que ayuda a comprender cómo viven las personas la relación con su pelo, cuáles son sus preocupaciones, qué información manejan y qué impacto tiene la salud capilar en su bienestar y calidad de vida.

En su primera edición, celebrada este lunes en Madrid, Juan Matji, presidente de Cantabria Labs, y el Dr. Juan José Andrés Lencina, Medical Affairs Director de Cantabria Labs, han introducido la jornada y, posteriormente, han analizado los resultados junto a expertos en el ámbito de la salud capilar: el Dr. Sergio Vañó, director de la Unidad de Tricología del Hospital Universitario Ramón y Cajal y presidente de la European Hair Research Society (EHRS), la Dra. Claudia Bernárdez, dermatóloga experta en tricología y fundadora de la Clínica AB Derma y Concha Hidalgo, psicóloga especializada con más de 20 años de experiencia en el impacto emocional de los cambios de imagen.

Los resultados de este observatorio ponen de manifiesto que  la salud capilar es una preocupación muy presente en la sociedad española cuyos efectos trascienden el ámbito estético, entre otros datos reveladores.

La caída capilar preocupa, pero sigue sin abordarse adecuadamente

El 26% de los españoles declara haber sufrido caída capilar recientemente. Entre quienes la han sufrido, el 29% la califica de marcada o muy marcada y el 45%, de moderada. No sorprende, por tanto, que sea la principal preocupación capilar para el 32% de la población.

Esa preocupación, sin embargo, no siempre lleva a pedir ayuda: solo el 30% ha consultado a un profesional y el 59% nunca ha recibido un diagnóstico. La dificultad para reconocer cuándo actuar explica parte de esta brecha. Aunque el 78% identifica como señales de alerta una caída persistente, repentina o con pérdida visible de densidad, solo el 36% sabe distinguirla de una caída normal. Entre los hombres, el 41% admite no saber diferenciarlas.

“Uno de los principales retos en la educación sobre salud capilar es fomentar una mayor cultura de prevención, enseñar a reconocer las señales de alerta y transmitir que los problemas relacionados con el pelo pueden tener causas muy diversas y requieren un abordaje individualizado y personalizado. Por eso, iniciativas como el Observatorio Iraltone by Cantabria Labs son fundamentales para generar conciencia, promover la educación capilar y fomentar decisiones basadas en la evidencia científica”. ha señalado el Dr. Sergio Vañó. 

Las barreras varían entre hombres y mujeres

Entre quienes no consultan, el 48% de los hombres resta importancia al problema. En el caso de las mujeres, pesa más no saber a quién acudir, una dificultad señalada por el 34%, junto con el coste y los tiempos de espera.

“La caída capilar no responde a una única causa ni se manifiesta de la misma manera en todas las personas. Identificar el patrón, la evolución y las circunstancias de cada caso es esencial para orientar adecuadamente el abordaje y evitar soluciones generalistas que pueden no responder a las necesidades reales del paciente”, ha indicado la doctora Claudia Bernárdez.

 

Mucho más que una cuestión estética: el impacto emocional de la caída

El impacto de la caída va más allá del cabello. El 50% señala que el pelo condiciona cómo se ve y se siente, mientras que uno de cada tres afirma que influye en su vida social. La experiencia, además, no es igual para hombres y mujeres.

En las mujeres, la pérdida de densidad puede presentarse de forma difusa y pasar inadvertida como alopecia. El 50% relaciona la salud capilar con los cambios hormonales y el 60%, con el estrés, pero solo el 29% reconoce antecedentes familiares. Esta situación también tiene un impacto emocional: el 40% teme que empeore y una de cada diez evita fotos o situaciones sociales por su pelo.

En los hombres, el 55% reconoce antecedentes familiares. Sin embargo, el 61% cree que la pérdida masculina se normaliza demasiado, el 55% admite que le cuesta diferenciar un cosmético, un complemento alimenticio y un tratamiento médico, y el 46% nunca ha utilizado una opción específica para la caída.

“El cabello forma parte de la imagen con la que nos reconocemos y nos presentamos ante los demás. Por eso, cuando cambia o se pierde, el impacto no es superficial: puede afectar a la seguridad personal, a la forma de relacionarnos y a situaciones cotidianas como hacerse una foto. Dar espacio a esta preocupación y abordarla sin minimizarla es también una forma de cuidar el bienestar emocional”, ha explicado la especialista Concha Hidalgo.

 

 

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