En el mundo de los deportes de resistencia, las rozaduras pueden marcar la diferencia. Bajo el lema ‘Roce lo que roce’, Anticongestiva Cusí, de STADA, presenta una serie de guías visuales diseñadas para el deportista moderno. El objetivo es claro: que el cuidado de la piel deje de ser algo reactivo cuando ya existe la herida y se convierta en un paso esencial del pre-entreno.
Piel, hidratación y nutrición
La piel es nuestra primera capa de protección. Una rozadura no solo duele; inflama, genera heridas abiertas y puede obligar a un parón total de varios días, rompiendo el ritmo de preparación. "Queremos que el deportista deje de considerar las rozaduras como una consecuencia inevitable del ejercicio físico”, ha señalado Elena López, directora de marketing de STADA España. “Con esta campaña, buscamos que el cuidado dermatológico se valore igual que la hidratación o la nutrición. Una piel protegida es sinónimo de un mejor rendimiento y, sobre todo, de disfrutar más del deporte”.
Ciencia aplicada al confort
La aparición de una rozadura es la "tormenta perfecta" entre tres factores: fricción, presión y humedad. El sudor, aunque sea necesario para enfriar el cuerpo, reblandece la capa superficial de la piel tras horas de ejercicio físico, dejándola vulnerable.
Las nuevas guías de la campaña ayudan a identificar los puntos críticos según cada disciplina (desde el roce de los muslos en el running hasta el contacto con el sillín en el ciclismo) y proponen el uso de barreras físicas protectoras. La fórmula testada de Anticongestiva Cusí, de STADA, actúa como ese escudo invisible que reduce el impacto del roce continuo, permitiendo que la piel resista incluso en condiciones extremas de humedad o entrenamientos de larga duración.