El invierno es una de las estaciones más exigentes para la piel. El frío, el viento, la calefacción y los cambios bruscos de temperatura alteran su equilibrio natural, favoreciendo la deshidratación, sensibilidad y la pérdida de luminosidad. Incluso las pieles que se mantienen estables durante el resto del año pueden volverse reactivas en estos meses, mostrando tirantez, rojeces y una textura menos uniforme.
En este contexto, el cuidado facial se convierte en una cuestión de salud cutánea. La piel necesita fórmulas que la protejan, refuercen su barrera natural y aporten confort inmediato sin sobreestimularla. Especialmente en invierno, menos es más: texturas agradables, fáciles de integrar en la rutina diaria y capaces de acompañar a la piel tanto de día como de noche.
Calma e hidrata
Basiko Sensiage Intensive, de Cosmeclinik, nace para responder a esa necesidad real. Un tratamiento pensado para pieles sensibles y con eritema que, durante los meses fríos, buscan calma, hidratación y una mejora visible de la calidad de la piel. Su enfoque respeta el ritmo natural de la dermis, ayudando a mantener la elasticidad y el aspecto saludable incluso cuando las condiciones externas no juegan a favor, como indican desde la compañía.
¿Qué es el eritema de la piel?
La piel con eritema es aquella que presenta enrojecimiento persistente o recurrente debido a una respuesta exagerada de los vasos sanguíneos superficiales ante distintos estímulos. Este enrojecimiento puede aparecer de forma puntual o mantenerse en el tiempo, y suele ir acompañado de sensación de calor, ardor, tirantez o escozor, incluso en ausencia de lesiones visibles.
Desde el punto de vista dermatológico, el eritema no es una enfermedad en sí misma, sino un signo clínico que indica que la piel está reaccionando de manera anómala. Puede estar asociado a piel sensible, cuperosis, rosácea en fases iniciales, procesos inflamatorios, alteraciones de la barrera cutánea o factores externos como frío, calor, viento o radiación solar.
En las pieles con eritema, la microcirculación cutánea es más reactiva, lo que provoca dilataciones y contracciones bruscas de los capilares. Esta hiperreactividad vascular hace que la piel se vea enrojecida con facilidad y que le cueste recuperar su tono normal. Además, suele coexistir una barrera cutánea debilitada, lo que incrementa la pérdida de agua y la sensibilidad frente a agentes externos.
Por eso, la piel con eritema necesita cuidados específicos orientados a calmar, proteger y reforzar, más que a estimular. Entender el eritema como una señal de alerta —y no solo como un problema estético— es clave para abordarlo desde una perspectiva de salud cutánea y prevenir su cronificación con el paso del tiempo.
Beneficios de Basiko Sensiage Intensive
- Emulsión antiedad hidratante para el cuidado de pieles sensibles.
- Tratamiento antiarrugas.
- Optimiza la renovación celular.
- Previene el foto-daño y fotoenvejecimiento.
- Previene la aparición de rojeces.
Ingredientes
- Bioretinol: activo “retinol-like” no irritante, ideal para pieles sensibles. Previene signos de la edad, reduce arrugas y aumenta la elasticidad.
- Resveratrol encapsulado (Vitis vinífera): potente antioxidante, protege del estrés ambiental y previene el fotoenvejecimiento.
- Chlorella vulgairis: incrementa síntesis de colágeno, elastina y elafina. Regula la microcirculación y mejora ojeras.
- Niacinamida: calma irritación y rojeces, unifica el tono y estimula la síntesis de colágeno.
- Fosfolipidos de agua polarizada: hidratación profunda en todas las capas de la piel.
- Manteca de karité: poder emoliente, aporta ácidos grasos esenciales.
- Ácido hialurónico bajo peso molecular: penetra en capas profundas, retiene agua y rellena arrugas.
- Ácido hialurónico alto peso molecular: hidratación superficial intensa.
- Vitamina E: antioxidante que mejora elasticidad e hidrata.
Reforzar la función barrera
Según Maria Jesús Vergara Serrano, farmacéutica y asesora técnica en Cosmeclinik: “La piel con eritema ha perdido parte de su capacidad de defensa y reacciona de forma exagerada ante estímulos cotidianos, especialmente en invierno. El frío, viento y contrastes térmicos alteran la microcirculación y debilitan la barrera cutánea, favoreciendo rojeces, ardor y tirantez. El abordaje debe centrarse en reforzar la función barrera, mantener hidratación constante y evitar agresiones innecesarias. La constancia, fórmulas bien toleradas y prevención de factores desencadenantes reducen la reactividad y mejoran la calidad de la piel. Tratar el eritema a tiempo previene su evolución hacia cuadros más complejos”.
Modo de uso
Aplicar sobre piel limpia y seca de rostro y cuello, realizando un pequeño masaje hasta su completa absorción.