AstraZeneca lanza en España anifrolumab subcutáneo para pacientes con lupus eritematoso sistémico activo

La nueva presentación de Saphnelo en pluma precargada permite la administración domiciliaria y podría reducir la dependencia hospitalaria de los pacientes con LES de moderado a grave

AstraZeneca lanza en España anifrolumab subcutáneo para pacientes con lupus eritematoso sistémico activo
AstraZeneca lanza en España anifrolumab subcutáneo para pacientes con lupus eritematoso sistémico activo

Aterriza en España Saphnelo (anifrolumab) de AstraZeneca para la administración subcutánea mediante una pluma precargada, indicado para pacientes adultos con lupus eritematoso sistémico (LES) con anticuerpos positivos, activo de moderado a grave, en combinación con el tratamiento estándar.

El LES es una enfermedad autoinmune que afecta a más de 82.000 personas en España1 y a más de 3,4 millones en todo el mundo2. Afecta principalmente a las mujeres y puede causar dolor, erupciones cutáneas, fatiga, inflamación articular y fiebre3-7. En Europa, las personas con LES presentan un riesgo de mortalidad de dos a tres veces mayor que el de la población general8.

Hablamos de una patología que puede tener un impacto en el día a día de los pacientes, especialmente cuando estos experimentan un periodo de brotes. La fatiga intensa, los problemas cutáneos (con erupciones y una característica sensibilidad al sol), el dolor crónico, la rigidez articular o, lo más grave, afectación de órganos vitales como pulmones, corazón, cerebro o riñones, son los síntomas que caracterizan al LES9.

“Los pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES) pueden presentar una marcada afectación de la calidad de vida, así como un relevante impacto psicológico. No es infrecuente que lleguen a Reumatología tras un periodo prolongado de síntomas, lo que puede favorecer el daño orgánico. Una vez diagnosticado el LES, e instaurado el tratamiento adecuado, puede mejorar la clínica, la calidad de vida y la salud mental”, explica el Dr. Ricardo Blanco Alonso, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander.

Por su parte, el Dr. Andrés González García, coordinador del Grupo de Enfermedades Autoinmunes y Sistémicas de la Sociedad Española de Medicina Interna (GEAS-SEMI) y especialista en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, añade que: “reducir la dependencia hospitalaria en estos pacientes es un importante paso que podría facilitar su calidad de vida, en aspectos clave como el laboral o el social. En este sentido, las visitas hospitalarias periódicas podrían hacer que el paciente condicione su vida laboral y personal, provocando la sensación de dependencia médica, carga mental, e incluso aislamiento social”.

A este respecto, muchos pacientes podrían tener que ausentarse de sus puestos de trabajo por tener que acudir a administrarse el tratamiento al hospital o podrían ver afectados sus estudios y, por ende, su día a día. Profundizando en el aspecto laboral, uno de los más limitados para los pacientes con LES, las visitas al hospital podrían dificultar mantener horarios estables, influir en pérdidas económicas por bajas médicas recurrentes o la necesidad de adaptar las jornadas.

También podría haber una afectación relativa a la vida social y podría generar un impacto psicológico en el estado de ánimo o en una mayor carga mental.

Un reciente estudio señala el impacto que el LES tiene a nivel social: **más de la mitad de los pacientes (59%)**10 tiene problemas para mantenerse al día con su círculo social, ya que la falta de conocimiento del lupus propicia que sus familiares y amigos no tengan en cuenta sus necesidades, lo que los lleva a evitar las relaciones sociales. Asimismo, el 48% de los pacientes experimentaron falta de comprensión, incluso por parte de su entorno2.

La falta de validación y apoyo por parte del círculo cercano de los pacientes y la trivialización y falta de comprensión de la enfermedad podría perjudicar la calidad de vida e intensificar la sensación de soledad de los pacientes2.

Adherencia y LES

En el caso del LES, la falta de adherencia se ha relacionado con una mayor actividad de la enfermedad, es decir, con un riesgo más elevado de presentar brotes. Esto da lugar a un mayor daño acumulado en los diferentes órganos (por ejemplo, en pacientes con afectación del riñón, la posibilidad de perder su función y requerir diálisis) y, por tanto, una peor calidad de vida. En los casos más graves puede provocar, incluso, la muerte del paciente11.

“Algunas investigaciones apuntan a que el porcentaje de pacientes no adherentes puede variar de un 43% a un 75%, lo que sugiere que la falta de adherencia al tratamiento en pacientes con LES es sustancial11. Por ello, la llegada de la opción subcutánea de anifrolumab podría impactar en la vida de los pacientes con LES”, apunta la Dra. Josefina Cortés Hernández, jefa de la sección de inflamación y autoinmunidad, servicio de Reumatología del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona.

Además, los pacientes con falta de adherencia podrían presentar necesidad de más ingresos hospitalarios, más visitas a los servicios de urgencias y hospitales de día, más tratamientos, etc. En definitiva, esto podría producir más complicaciones que ponen en riesgo su salud y que tienen un impacto directo en el gasto sanitario.

Yésica Hernández Brichis, directora Médica de Biofarma y directora de Asuntos Regulatorios de AstraZeneca España, comparte: “desde AstraZeneca tenemos el firme propósito de generar un impacto en la calidad de vida de los pacientes con LES. Para nosotros, el lanzamiento de la opción subcutánea del fármaco es un importante hito, dado que la posibilidad de administración domiciliaria del medicamento no solo ofrece diferentes opciones de toma del fármaco para los pacientes, sino que les podría permitir un cambio en su vida importante. El avance hacia una vía de administración subcutánea supone que los pacientes pudieran pasar a no depender de las visitas periódicas al hospital y esto les pudiera ayudar a sentir una menor carga de la enfermedad, en todas sus dimensiones: con más tiempo libre para ellos, sin tener que faltar al trabajo por acudir al hospital, manteniendo una mayor privacidad en cuanto a su patología y facilitando la inclusión laboral y social”.

Referencias

  1. Datos de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Último acceso: junio 2026 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7449807/pdf/kez668.pdf
  2. Tian J, et al. Global epidemiology of systemic lupus erythematosus: a comprehensive systematic analysis and modelling study. Ann Rheum Dis. 2023;82(3):351-356.
  3. Bruce IN, et al. Factors associated with damage accrual in patients with systemic lupus erythematosus: results from the systemic lupus international collaborating Clinics (SLICC) inception cohort. Ann Rheum Dis. 2015;74:1706-1713.
  4. Guéry JC. Why is systemic lupus erythematosus more common in women? Joint Bone Spine. 2019;86(3):297-299.
  5. American College of Rheumatology. 2025 American College of Rheumatology (ACR) guideline for the treatment of systemic lupus erythematosus (SLE). Disponible en: lupus guideline-sle-2025.pdf. [Último acceso: mayo 2026].
  6. Fanouriakis A, et al. EULAR recommendations for the management of systemic lupus erythematosus: 2023 update. Ann Rheum Dis. 2024;83:15-29.
  7. Kaul A, et al. Systemic lupus erythematosus. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:16039.
  8. Barber MRW, et al. Global epidemiology of systemic lupus erythematosus. Nat Rev Rheumatol. 2021;17(9):515-532.
  9. The Lupus Foundation of America. Datos y estadísticas sobre el lupus. Disponible en: https://www.lupus.org/es/resources/datos-y-estadisticas-sobre-el-lupus Último acceso mayo 2026
  10. Galindo Izquierdo M, et al. Lack of awareness of systemic lupus erythematosus and its consequences in a cohort of moderate and severe patients in Spain: The LupusVoice study. Lupus. 2024 Jun;33(7):663-674.
  11. Ji L, et al. Low-dose glucocorticoids should be withdrawn or continued in systemic lupus erythematosus? A systematic review and meta-analysis on risk of flare and damage accrual. Rheumatology. 2021;60:5517-26.

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