La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) ha valorado positivamente algunos de los cambios incorporados al proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, entre ellos los mecanismos de precios dinámicos y el reconocimiento del medicamento estratégico. No obstante, considera que la norma puede reforzarse en aspectos relacionados con la sostenibilidad económica de los genéricos, la seguridad de suministro y su alineación con las políticas farmacéuticas europeas.
AESEG considera que el debate sobre el proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios debe abordarse desde una realidad incuestionable: los medicamentos genéricos constituyen hoy un pilar esencial para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Así lo ha puesto de manifiesto recientemente el propio Ministerio de Sanidad en su informe sobre la adopción de medicamentos genéricos, híbridos y biosimilares, que concluye que estos medicamentos absorben una parte muy significativa del crecimiento de la demanda farmacéutica y permiten liberar recursos públicos para financiar la incorporación de nuevas innovaciones terapéuticas.
Valoración de AESEG sobre el Proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios
Desde esta perspectiva, valoramos positivamente algunos de los avances que se han ido incorporando al Proyecto de Ley durante su tramitación administrativa y que permiten mejorar planteamientos inicialmente conocidos.
En particular, consideramos positivo que se haya evolucionado desde un modelo basado exclusivamente en mecanismos de precios seleccionados hacia un sistema que incorpora herramientas de precios dinámicos para favorecer la entrada de medicamentos genéricos tras la pérdida de exclusividad de los medicamentos de referencia. Este enfoque resulta más compatible con la necesidad de fomentar una competencia gradual y ordenada, capaz de generar ahorros para el Sistema Nacional de Salud sin comprometer de forma inmediata la sostenibilidad de los mercados.
Asimismo, valoramos favorablemente la incorporación del concepto de medicamento estratégico y la posibilidad de que las autoridades sanitarias adopten medidas regulatorias y económicas específicas para garantizar la continuidad de suministro de aquellos medicamentos esenciales cuya permanencia en el mercado pueda verse comprometida. La experiencia reciente con determinados antibióticos y otros medicamentos maduros demuestra que la seguridad de suministro debe incorporarse como un objetivo central de la política farmacéutica.
Nueva política farmacéutica europea
Para AESEG, la principal cuestión de fondo sigue siendo la falta de alineamiento de la norma con la nueva política farmacéutica europea.
Durante los últimos años, la Unión Europea ha impulsado un cambio de paradigma a través de iniciativas como el Reglamento de Medicamentos Críticos o la reforma de la legislación farmacéutica europea y el refuerzo de la denominada cláusula Bolar, orientado a facilitar la entrada rápida de medicamentos genéricos y biosimilares una vez finalizados los periodos de protección. Todas estas iniciativas parten de una idea común: los medicamentos esenciales no pueden ser considerados exclusivamente una herramienta de ahorro, sino también un activo estratégico cuya fabricación, disponibilidad y suministro deben protegerse.
Mientras la política farmacéutica europea está evolucionando hacia una estrategia orientada a reforzar la autonomía estratégica, la resiliencia de las cadenas de suministro y la capacidad industrial europea, la normativa española sigue manteniendo un fuerte énfasis en los mecanismos de reducción de precios. El reto consiste en encontrar un equilibrio que permita compatibilizar la sostenibilidad financiera del Sistema Nacional de Salud con la sostenibilidad industrial de los medicamentos que garantizan su funcionamiento.
En este sentido, consideramos que el proyecto de Ley no resuelve plenamente el principal desafío que afronta actualmente el sector, que es la presión estructural y continuada a la baja sobre los precios de los medicamentos genéricos.
Consideramos que todavía existe margen para reforzar aspectos relacionados con la previsibilidad del sistema de precios, la sostenibilidad económica de los medicamentos genéricos, la seguridad de suministro y una mayor alineación con las nuevas políticas europeas de autonomía estratégica y resiliencia industrial.
La seguridad de suministro no depende únicamente de que existan medicamentos autorizados, sino también de que existan condiciones económicas que permitan mantener su fabricación y comercialización de forma estable y sostenible en el tiempo. Las políticas europeas más recientes reconocen expresamente esta realidad y avanzan hacia un modelo que integra objetivos sanitarios, industriales y estratégicos.
España cuenta con una de las principales capacidades industriales de medicamentos genéricos de Europa. La futura ley representa una oportunidad para consolidar esa fortaleza. El medicamento genérico no es solo un instrumento de eficiencia y ahorro para el Sistema Nacional de Salud, es un activo estratégico para la autonomía sanitaria, la reindustrialización y la seguridad de suministro de nuestro país.
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