«Desde el Colegio de Tarragona nos comprometemos a promocionar, entre las oficinas de farmacia de nuestra demarcación, la atención a las personas consumidoras de aquellos productos no medicamentos que pueden adquirir en las farmacias, con especial incidencia en los colectivos más desprotegidos, como las personas enfermas, las personas discapacitadas y las personas mayores, entre otros. Y también a propiciar el consumo responsable, con el asesoramiento a las personas consumidoras», ha manifestado Andreu Suriol, presidente del Colegio de Tarragona.
Hasta el momento, 184 oficinas de farmacia de Tarragona ya se han adherido a la Junta Arbitral de Consumo.