Después de las vacaciones, el retorno a la actividad laboral supone cambios de horarios y estilos de vida, así como asumir ciertas obligaciones que pueden convertirse en una cuesta arriba, capaz de desencadenar determinados cuadros anímicos depresivos.
Es indudable que nuestro organismo necesita el sol para su correcto funcionamiento. Aun así, la exposición al sol conlleva ciertos riesgos, por lo que es preciso realizarla en su justa medida y siempre con la protección adecuada para evitar sus múltiples.