Vacunas antes de un viaje internacional: guía esencial para la recomendación de mostrador

La farmacia es en muchas ocasiones el punto de partida del paciente cuando planifica un viaje internacional. Por ello, el farmacéutico debe estar preparado para ofrecer la información necesaria para la salud del viajero antes, durante y después del viaje. Aquí tienes todos los detalles.

Vacunas antes de un viaje internacional: recomendación de mostrador

Los viajes internacionales —bien sea por ocio o por trabajo— son una práctica frecuente que ha aumentado de manera sostenida en las últimas décadas, y que, en la mayoría de los casos, nos expone a un riesgo sanitario evitable. 

En muchos casos, los farmacéuticos comunitarios vamos a ser el primer profesional sanitario al que el paciente comente la intención de viajar. Por eso es tan importante que estemos formados en salud del viajero y que dispongamos de las herramientas adecuadas, fiables y actualizadas, que nos permitan detallar a nuestros pacientes todas las medidas preventivas necesarias a realizar antes, durante y después del viaje para minimizar riesgos sanitarios y hacer de él una experiencia satisfactoria. Esta es la clave para conservar la salud de nuestros pacientes y mejorar la salud pública.   

Cuando pongamos el foco en estos pacientes, rápidamente nos daremos cuenta de que la información que debemos proporcionarles es extensa y no debería ceñirse a una intervención rápida en el mostrador. Al respecto ya existen protocolos de actuación para el desarrollo de Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA) en atención farmacéutica al viajero (Figura 1), donde se realiza un seguimiento del paciente durante todo el proceso.  

Individualizar cada caso 

Para determinar toda la información relevante, debemos tener en cuenta varios factores relacionados con la situación actual del paciente (patologías, medicación crónica, situación fisiológica y vacunaciones previas) y las características del viaje a realizar (destino, duración, tipo de viaje y realización de posibles prácticas de riesgo). Por todo ello, resulta necesario individualizar cada caso.  

Vacunación internacional 

Un aspecto clave muy importante es la vacunación. La vacunación internacional es la herramienta de salud pública más eficaz en la prevención de enfermedades inmunoprevenibles, que evita graves problemas de salud, incluso la muerte.  

Antes de que el paciente viaje debemos conocer las enfermedades infecciosas endémicas del destino, para saber qué vacunas se deben administrar de manera obligatoria —necesarias para viajar— y de manera recomendada —minimizan riesgos sanitarios—.  

No hay que olvidar la revisión de la cartilla de vacunación sistemática del paciente, que debe ser completa y adecuada a sus características fisiopatológicas.   

Asegurar un correcto estado de vacunación antes de iniciar el viaje es muy importante y requiere tiempo y una buena planificación. Las vacunas estimulan el sistema inmune protegiéndonos frente a las diversas enfermedades; este proceso presenta un tiempo de latencia desde su administración hasta la producción de títulos de anticuerpos efectivos, por eso debemos intervenir lo antes posible. 

Otros aspectos a tener en cuenta 

También existen otras consideraciones que requieren menos planificación por parte del viajero —pero no por ello son menos importantes— y que debemos transmitir:  

  • Evaluar la necesidad de quimioprofilaxis para la prevención de enfermedades endémicas que no puedan prevenirse con la vacunación.  
  • Transporte y conservación adecuados de la medicación habitual del paciente.  
  • Medidas higiénico-dietéticas (evitar el consumo de agua no embotellada, comida cruda, etc.). 
  • Preparación de un botiquín adecuado (material para curas, repelentes, tratamiento de síntomas menores frecuentes, etc.). 

Colaboración profesional 

Para ayudar al paciente a hacer efectivas todas estas recomendaciones, resulta crucial la colaboración con los distintos profesionales sanitarios implicados en la salud del viajero, como centros de vacunación internacional, médicos de Atención Primaria y enfermería, porque siempre será necesaria la derivación del paciente a uno o varios de ellos.  

Seguimiento del paciente 

Además, debemos recordar que los riesgos sanitarios asociados a un viaje internacional no acaban cuando finaliza este. Por lo tanto, es recomendable hacer seguimiento de los pacientes un tiempo después de su regreso: 

  • Comprobar que han seguido adecuadamente el tratamiento quimioprofiláctico si lo hubiera. 
  • Consultar si ha habido algún problema de salud durante el viaje. 
  • Conocer su estado actual. 
  • Animar a finalizar las pautas de vacunación iniciadas antes del viaje si fuera necesario.  
  • Recordaremos al paciente que, en caso de empezar con fiebre u otros síntomas relacionados con una posible infección, debe comunicar al profesional sanitario que lo atienda las características relevantes sobre su viaje que pudieran tener relación.  

Como vemos, la salud del viajero es extensa y requiere una atención integral por parte de varios profesionales sanitarios. Los farmacéuticos comunitarios jugamos un papel clave en la detección y asesoramiento de futuros viajeros, siendo fundamental nuestra intervención en la prevención de riesgos sanitarios y en la promoción de un viaje seguro y saludable. 

Añadir El Farmacéutico como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora