Esta tarjeta, la primera en España, ha sido creada con carácter nacional por la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (FEASAN), a la que pertenece la asociación aragonesa. Según Antonio Aísa, presidente de ASANAR, «hay situaciones en las que no podemos verbalizar nuestra situación de paciente anticoagulado, porque estamos en otro país y no conocemos el idioma o porque hemos sufrido un traumatismo con pérdida del conocimiento».
Esta tarjeta se ha creado como una herramienta necesaria para la prevención de complicaciones y para contribuir a la seguridad del paciente, siendo de gran utilidad para identificarse como paciente por ejemplo cuando se viaje a otro país y se necesite atención sanitaria, ante una emergencia de salud en la que no es posible comunicarse, como en caso de pérdida de conocimiento, o ante otro especialista médico no relacionado con la anticoagulación. En este sentido, Aísa explica que «otro de los objetivos que perseguimos con esta iniciativa es concienciar a los propios pacientes de la importancia de comunicar su condición de paciente anticoagulado ante un profesional sanitario, responsabilizándose de su propia salud y reduciendo los riesgos».
Según Ramón Jordán, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, «los farmacéuticos, como agentes de salud más cercanos a la población y por el grado de confianza que generan, son una pieza clave en la atención y seguimiento de estos pacientes». Con esta iniciativa, el Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza reafirma su compromiso con las asociaciones de pacientes. «El trabajo conjunto de pacientes y profesionales de la salud es imprescindible para desarrollar estrategias que mejoren la calidad de vida de los aragoneses», puntualiza Ramón Jordán.
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