El coste laboral oculto de la EII: más del 50% de los pacientes sufre consecuencias negativas en su carrera profesional

Con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, se visibiliza el estigma y las dificultades de convivencia con el Crohn y la colitis ulcerosa en el entorno de trabajo, donde uno de cada tres afectados prefiere callar su diagnóstico

El coste laboral oculto de la EII: más del 50% de los pacientes sufre consecuencias negativas en su carrera profesional

Con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, celebrado el 19 de mayo, Takeda ha puesto el foco en el impacto laboral y social que tienen patologías como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa en la vida de quienes conviven con ellas.

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una patología crónica que suele diagnosticarse en personas jóvenes y que puede cursar con síntomas como fatiga, dolor abdominal, urgencia intestinal o brotes imprevisibles, condicionando el día a día de quienes la padecen también en el entorno profesional. La European Federation of Crohn’s & Ulcerative Colitis Associations (EFCCA) estima que hasta 10 millones de personas en el mundo y 3,4 millones en Europa conviven con EII.

Según los datos del estudio Takeda GI Perceptions Audit 2023, publicado en 2025, el impacto de estas patologías va mucho más allá del ámbito clínico. El 43% de las personas con patologías digestivas afirma haber faltado al trabajo debido a su enfermedad en el último año y un 40% considera que su condición ha afectado negativamente a sus ingresos económicos y carrera rofesional.

A ello se suma el impacto que la enfermedad puede tener en la estabilidad laboral y el desarrollo profesional de los pacientes. Según datos de la EFCCA1, el 56% de las personas con enfermedad inflamatoria intestinal considera que la patología ha afectado negativamente a su carrera profesional y un 31% asegura haber perdido o dejado un empleo debido a la enfermedad.

Por su parte, el estudio Takeda GI Perceptions Audit 2023 refleja cómo el desconocimiento y el estigma siguen presentes en el entorno laboral. Uno de cada tres pacientes asegura no sentirse cómodo hablando de su enfermedad en el trabajo y un 20% afirma haber recibido comentarios injustos o haber sufrido discriminación debido a su patología.

Estas patologías crónicas están asociadas a síntomas como dolor abdominal, diarrea, inflamación intestinal o fatiga y suelen cursar con brotes imprevisibles que pueden condicionar significativamente la calidad de vida. Según recoge el informe, más de la mitad de los pacientes experimenta síntomas intestinales como hinchazón, dolor abdominal o alteraciones del tránsito al menos una vez al mes.

En España, el estudio muestra además una percepción especialmente marcada de falta de comprensión social. El 45% de los pacientes españoles encuestados considera que la sociedad no toma suficientemente en serio su enfermedad.

“La enfermedad inflamatoria intestinal puede afectar profundamente a la vida cotidiana de los pacientes, también en ámbitos como el trabajo, las relaciones personales o el bienestar emocional. Muchas personas conviven con síntomas invisibles y con la incertidumbre que generan los brotes de la enfermedad”, explica la Dra. Carmen Montoto, directora médica de Takeda.

“El conocimiento y la comprensión social son fundamentales para avanzar hacia entornos más empáticos y adaptados a la realidad de quienes viven con estas patologías”, añade.