El Colegio de Farmacéuticos de Toledo forma a sus colegiados en incontinencia urinaria y anal

Más de 30 farmacéuticos asistieron a la sesión sobre manejo integral, prevención de problemas cutáneos y cuidado psicológico del paciente

El Colegio de Farmacéuticos de Toledo forma a sus colegiados sobre la incontinencia urinaria y anal, una enfermedad que afecta también a jóvenes

La sesión formativa “Manejo Integral de la incontinencia urinaria desde la oficina de Farmacia” se impartió ayer tarde en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo, organizada por Bimédica, atrayendo a más de 30 colegiados.

Angela Soriano, enfermera y especialista de producto en incontinencia en Bimédica, impartió la sesión, presentada por la directora técnica del COF, Nieves Lázaro-Carrasco Delgado.

Soriano explicó las recomendaciones desde la oficina de farmacia para la incontinencia urinaria, incluyendo los absorbentes financiados, aspectos clave en la prescripción, el cuidado de la piel, y el manejo integral del paciente.

“En el paciente que va ganando dependencia también hay que incluir a la familia y los cuidadores, y la farmacia tiene un rol muy cercano a todos ellos, por lo tanto debe estar actualizada sobre el tema”, indicó.

Cada vez más jóvenes

Soriano destacó que la incontinencia no solo es cosa de mayores, sino que cada vez se trata a personas más jóvenes, que buscan productos cómodos, discretos y que les permitan mantener autonomía y calidad de vida en su día a día.

“Al hablar de incontinencia siempre pensamos en el paciente mayor y dependiente, pero se trata de una enfermedad infradiagnosticada e infratratada, donde no podemos dejar de lado la incontinencia anal, que a menudo no se consulta hasta que es tarde por vergüenza o desconocimiento. Es importante prevenir dermatitis, problemas cutáneos y repercusiones psicológicas, que afectan la calidad de vida del paciente”, añadió la experta.

Con el envejecimiento de la población, cada vez el número de pacientes incontinentes es mayor, siendo la incontinencia más severa en mujeres (75%) por partos y pérdida de musculatura del suelo pélvico, frente al 25% de los hombres.