BABÉ impulsa el cuidado corporal con Oil Care, la línea que repone lípidos y refuerza la barrera cutánea

Marta Morais, farmacéutica y product trainer de BABÉ, explica cómo los lípidos y las fórmulas en aceite ayudan a nutrir, equilibrar y proteger la piel frente a agresiones externas

BABÉ impulsa el cuidado corporal con Oil Care, la línea que repone lípidos y refuerza la barrera cutánea

La piel del cuerpo suele ser la gran olvidada de la rutina diaria. Sin embargo, su salud depende en gran medida del equilibrio de la función barrera, una estructura compleja donde los lípidos desempeñan un papel esencial. Desde BABÉ, Marta Morais, farmacéutica y product trainer de la marca farmacéutica, señala al aceite como la fórmula más eficaz para mantener la piel nutrida, confortable y protegida frente a las agresiones externas. La línea Oil Care de BABÉ, compuesta por el Jabón en Aceite y el Bálsamo en Aceite, es el binomio ideal para cuidar la función barrera y el microbioma cutáneo en todos los tipos de piel.

El papel esencial de los lípidos en la salud cutánea

“Los lípidos forman parte de la estructura básica del estrato córneo y actúan como el cemento que mantiene cohesionadas las células de la piel”, explica Marta Morais. “Son imprescindibles para mantener una función barrera fuerte, estable y eficaz. Evitan la pérdida de agua, mantienen la elasticidad cutánea y protegen frente a las agresiones externas”, añade la product trainer de BABÉ.

La farmacéutica también comenta que la barrera cutánea es nuestro escudo protector natural y que, para funcionar correctamente, necesita que todos sus componentes (entre ellos los lípidos) estén en equilibrio. “Cuando los lípidos están en una proporción adecuada, la piel se mantiene correctamente hidratada, flexible y protegida”.

“De hecho, cuando hay una deficiencia lipídica, la integridad de la función barrera se ve comprometida”, señala Morais. “Una barrera alterada se vuelve más porosa, frágil y menos elástica, por lo que deja de proteger correctamente frente a la deshidratación y a los factores externos, volviéndose más sensible y reactiva”. Este déficit se traduce en una piel más apagada y seca, con menor capacidad de defensa frente a las agresiones del día a día.

“Además, la función barrera y el microbioma forman un ecosistema: ninguno puede mantenerse en equilibrio sin el otro”, explica la experta. Para que la barrera sea eficaz, necesita una correcta cantidad de lípidos, un pH estable y una estructura celular cohesionada.

Del mismo modo, el microbioma requiere un entorno estable y rico en lípidos para desarrollarse correctamente.

“Cuando los lípidos merman, el ecosistema cutáneo se desestructura, dando como resultado una disbiosis que puede desencadenar o agravar sensibilidad, sequedad o patologías inflamatorias”. Por ello, subraya, “un microbioma equilibrado significa una piel más fuerte, nutrida y saludable”. Desde BABÉ, pioneros en el cuidado del microbioma, incorporan pre y postbióticos en sus fórmulas para mantener este equilibrio.

Nutrir e hidratar: ¿sabes cuál es la diferencia?

Cuando se habla de cuidado corporal se tiende a confundir la nutrición con la hidratación de la piel. “Ambos son esenciales, pero sus mecanismos son distintos”, aclara Morais. “Hidratar consiste en aportar agua y favorecer que se mantenga en las capas superficiales, mientras que nutrir implica aportar lípidos. Para que la piel esté realmente sana y resistente necesita tanto agua como lípidos. La combinación de ambas estrategias permite mantener una función barrera íntegra, clave para evitar sequedad e irritación”, señala la experta de BABÉ.

Oil Care: cuando el cuidado corporal se convierte en un gesto sencillo

Para mantener el ecosistema corporal en equilibrio, hay que realizar un cuidado muy constante que nutre e hidrate. ¿Qué ocurre? Que a veces, por pereza, no prestamos tanta atención al cuidado de la piel del cuerpo como al del rostro.

Marta Morais lo corrobora: “El cuidado corporal es uno de los gestos que más se abandonan, bien por falta de tiempo o porque no nos gustan las texturas. Para que eso no ocurra es importante optar por galénicas sensorialmente agradables que conviertan el cuidado en un momento placentero, sencillo y eficaz, como las fórmulas en aceite”, recomienda la farmacéutica.

“Cualquier tipo de piel puede beneficiarse de los aceites corporales tal y como los entendemos en Oil Care”, afirma Morais. “No solo aportan confort inmediato, sino que refuerzan la función barrera y ayudan a mantener el equilibrio cutáneo”, añade. “Son especialmente recomendables en pieles secas, muy secas o con tendencia atópica, así como en situaciones donde la función barrera se ve comprometida por aguas con mucha cal, climas extremos o calefacciones”, recomienda la farmacéutica.

Jabón en Aceite y Bálsamo en aceite, un binomio 360º

“La línea Oil Care de BABÉ está diseñada para ofrecer un cuidado global que actúa sobre la pérdida de lípidos y la alteración de la función barrera”, explica la farmacéutica.

El Jabón en Aceite y el Bálsamo en Aceite constituyen una rutina completa que mantiene la piel nutrida, equilibrada, hidratada y resistente. Ambas fórmulas combinan ceramidas, ácidos grasos esenciales (omega 3, 6 y 9) y una sinergia de pre y probióticos que:

  • Reparan y refuerzan la función barrera
  • Nutren la piel en profundidad
  • Reequilibran el microbioma
  • Calman y aportan confort

Jabón en Aceite: limpiar sin arrastrar lípidos

“El Jabón en Aceite ofrece una experiencia única”, explica Morais. “Su fórmula syndet, sin agua y enriquecida con más de un 40% de aceites emolientes ricos en omegas 3, 6 y 9, permite limpiar sin arrastrar los lípidos naturales de la piel. En contacto con el agua, el aceite se transforma en una espuma suave y envolvente que eleva la experiencia de cuidado diario”, comenta la product trainer de BABÉ.

Bálsamo en Aceite: tecnología Cream to Oil

“La tecnología Cream to Oil que posee esta fórmula hace referencia a su textura transformable”, señala Morais. “El bálsamo se presenta inicialmente como una crema suave que, durante el masaje, se convierte en un aceite de rápida absorción. Esta transformación permite una nutrición intensa, confort inmediato y restauración después de la ducha. Gracias a su formulación rica en ceramidas y aceites esenciales logra reparar la barrera cutánea, evitar la pérdida de agua, calmar la tirantez y reequilibrar el microbioma”, añade la experta.

Recuerda: cuidar la piel del cuerpo no requiere esfuerzo

“A quienes no se cuidan la piel del cuerpo por falta de tiempo o pereza les diría que, con las fórmulas en aceite, no supone ningún esfuerzo. De hecho, puede convertirse en un momento de placer y autocuidado. No necesitamos mucho tiempo y los beneficios son inmensos”, concluye Marta Morais.