El título de nuestro artículo parece no aportar nada nuevo a lo que se ha convertido en una «letanía» fiscal: «Para ahorrar impuestos en la farmacia... es necesario invertir en ella». Pero, como diría el refrán, «las apariencias engañan», ya que nuestro ordenamiento fiscal parece estar a punto de dar vía libre a «repescar» una deducción ya utilizada en la primera parte de los años 90: «La deducción por inversión de beneficios».
Vuelve a ocurrir lo habitual en periodo electoral: los impuestos copan las propuestas de las diferentes opciones políticas. No falla, se ha de hablar de lo que afecta al contribuyente... es decir los impuestos.