Hasta tres meses es lo que está tardando la Administración en pagar los medicamentos que dispensan las farmacias catalanas a los pacientes. Este retraso –que ya se alcanzó a principios de marzo y que se ha vuelto a repetir en abril–, es el más grave después de lo que se soportó en noviembre de 2013, cuando se llegaron a acumular 4 meses.
Ya son tres meses los que debe la Administración a las farmacias catalanas. En total la cifra asciende a 341,1 M €, cantidad que sale de la suma de los importes de las facturas de los medicamentos dispensados en noviembre (108,3 M €) –que debería haberse hecho efectiva el 5 de enero–, de diciembre (118,5 M €) –que debería haberse abonado el 5 de febrero– y de enero (114,3 M €) –que debería haberse pagado hoy, 5 de marzo–.
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia informa que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha dictado Auto, de fecha 19 de febrero de 2015, por el que declara inadmisible el recurso de apelación interpuesto por la Generalitat Valenciana contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo núm. 1 de Valencia, de fecha 13 de octubre de 2014 (Procedimiento Ordinario 520/2014), en la que se aceptaron todas las pretensiones de los farmacéuticos y condenaron a la Generalitat al pago de los intereses de demora solicitados, así como al pago de los intereses de los intereses que se reclamaron, correspondientes al año 2012.
La Generalitat no pagará tampoco este viernes 27 de febrero la factura de los medicamentos dispensados en noviembre, con lo que se incrementará el retraso en el pago, que ya era de 55 días.
La empresarial Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB), que representa a los titulares-propietarios de oficina de farmacia de la provincia, ha solicitado a la Junta del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB) que incorpore dos propuestas nuevas en el Orden del Día de la Junta General Extraordinaria que tendrá lugar el próximo 4 de noviembre, en la que está previsto que los colegiados debatan sobre las medidas colectivas frente a los impagos que padecen las farmacias catalanas.
A diferencia de lo que ocurre en otras comunidades autónomas, las farmacias extremeñas no tienen ningún pago atrasado del Gobierno regional ni sufren demora en el abono de las cantidades que les debe.