• Home

  • Medicamentos biosimilares y sostenibilidad del sistema

Medicamentos biosimilares y sostenibilidad del sistema

Uno de los temas que más preocupación genera actualmente, tanto desde el punto de vista sanitario como social, es el de la accesibilidad de los pacientes de hepatitis C al fármaco que puede curar esta patología, que, de otro modo, puede derivar en graves complicaciones, costosos trasplantes hepáticos e, incluso, el fallecimiento.

Medicamentos biosimilares y sostenibilidad del sistema
Medicamentos biosimilares y sostenibilidad del sistema

No hay que olvidar que en el fondo de la polémica subyace una buena noticia, y es que, gracias a la investigación e inversión de la industria farmacéutica, finalmente se dispone de un fármaco capaz de tratar esta enfermedad, que hasta ahora no tenía solución. El problema surge a la hora de abordar las posibilidades de acceso al medicamento por parte de los pacientes y las formas de financiación de estos fármacos, que resultan muy costosas.
Una situación similar se plantea con los medicamentos biotecnológicos: fármacos de última generación, formulados a base de moléculas muy complejas que se generan a partir de organismos vivos, y cuyo desarrollo y fabricación exige una alta capacidad científica, tecnológica y de inversión. Gracias a ellos, hoy surgen nuevas oportunidades de tratamiento para enfermedades como la diabetes, el cáncer (de colon, mama, próstata...), enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn...), esclerosis múltiple y algunas enfermedades raras. Pero su precio inicial es muy elevado.
¿Y cómo puede entonces lograrse el equilibrio necesario entre la disponibilidad de estos tratamientos de calidad para los pacientes y la sostenibilidad del sistema? Está claro que la solución pasa por disminuir los costes de la medicación, facilitando el acceso de los pacientes a ella, sin que el precio sea un factor limitante.
Con este objetivo, del mismo modo que en nuestro país desde hace casi dos décadas existen los medicamentos genéricos, en estos momentos se están desarrollando medicamentos biotecnológicos biosimilares, con las mismas garantías de calidad, seguridad y eficacia que los biológicos de referencia, que se lanzan una vez ha vencido la patente de éstos a un precio mucho más asequible.
En los últimos años y con la tecnología actual, los procesos de desarrollo y fabricación se han vuelto más eficientes y mejoran la productividad y, por tanto, también su precio respecto a cuando se desarrollaron los medicamentos de referencia, siempre superando los mismos estrictos controles de la Agencia Europea del Medicamento y todos los registros de farmacovigilancia que el medicamento biotecnológico original. Así, a la hora de prescribir un tratamiento, los profesionales médicos podrán disponer de alternativas terapéuticas que pueden suponer un ahorro de entre el 25 y el 40%, lo que implica que con los mismos recursos podrán acceder a estos tratamientos en algunos casos casi el doble de pacientes.
Una vez más, ésta es una muy buena noticia, pero dar el salto a la biotecnología es un reto importante y complejo. Supone adquirir nuevos conocimientos y capacidades técnicas, la apuesta por grandes profesionales y fuertes inversiones económicas de entre 30 y 150 millones de euros por cada medicamento biosimilar, dependiendo de su complejidad.
Por esta razón, es fundamental que en España todos los agentes sanitarios, Administración, industria, profesionales sanitarios y pacientes apostemos por este sector. Y es que en los próximos años los medicamentos biosimilares serán decisivos en todo el mundo para garantizar la accesibilidad a tratamientos de calidad para enfermedades hasta ahora sin solución, y por lo tanto, para garantizar el derecho a la salud de todos los ciudadanos.

Destacados

Lo más leído