Jaime Casas ingresó como académico numerario en la Reial Acadèmia de Farmàcia de Catalunya Imprimir E-mail
Martes, 13 de Abril de 2010 10:00

Jaime Casas Jaime Casas Ayer por la tarde Jaime Casas Pla ingresó como académico numerario en la Reial Acadèmia de Farmàcia de Catalunya con un discurso que versó sobre «La formulación magistral en la oficina de farmacia: nostalgia del pasado o necesidad de siempre».

Jaime Casas justificó la elección del tema explicando que «la formulación magistral es un tema apasionante, al tiempo que fácil, porque no hay profesional farmacéutico que la ponga en duda y que no la defienda, pero, al mismo tiempo, difícil, porque el panorama y la realidad del presente parecen demostrar todo lo contrario». Añadió a ello que la farmacia galénica siempre ha estado presente en su carrera profesional, en especial durante su etapa en el Consell catalán, «con la revisión y actualización del Concierto de las oficinas de farmacia catalanas con CatSalut».

En su discurso Casas pasó revista a la situación actual de la formulación magistral y a las diversas normativas, y dedicó especial atención a los documentos básicos de la formulación, como son la Farmacopea y el Formulario, así como a la formulación por terceros.

Como conclusión de su intervención, Jaime Casas reconoció que aún queda un largo camino que recorrer «para que la formulación magistral lo tenga todo en beneficio del paciente» y afirmó que «es necesario que toda la cadena que participa en la formulación magistral disponga de las herramientas necesarias». En este sentido, habló de centros de asesoramiento dedicados exclusivamente al farmacéutico formulista, de la creación de foros y vocalías de formulación magistral en los colegios de farmacéuticos y el Consejo General, de la necesidad de disponer de un listado de productos formulables concertados, «que se base en razones sanitarias y no económicas», y de un único código identificativo para la materias primas para todo el Estado español. Expresó, asimismo, la necesidad de homologar y unificar las bases de datos existentes, de establecer una homologación de los documentos de prescripción, es decir, de las recetas, y no olvidó referirse a la importancia de la formación de los propios profesionales sanitarios.

Jaime Casas puso fin a su discurso afirmando que «la formulación magistral y oficinal no es un hobby, ni un tratamiento rancio, ni una reivindicación histórica, es un trabajo al servicio de la comunidad y, como tal, ha de ser lo más profesional posible y, también, rentable».

El discurso de contestación a Jaime Casas lo leyó el académico numerario Xavier Sorní Esteva.