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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), junto a sus homólogas del Reino Unido y Dinamarca, son las protagonistas de un proyecto para la modernización de la farmacovigilancia europea, que será financiado por la Comisión Europea en el marco de la estrategia de investigación IMI (Iniciativa de Medicamentos Innovadores). Estas tres agencias son las adjudicatarias de un concurso público convocado por la Comisión Europea para crear y financiar un consorcio de investigación que contará con el apoyo de la EMEA (Agencia Europea de Medicamentos) y la participación de hasta 18 entidades públicas europeas del ámbito académico y científico.
Esta iniciativa de la Comisión Europea responde a la necesidad, señalada por los expertos, de mejorar los actuales sistemas de farmacovigilancia mediante la realización de nuevos estudios para identificar y evaluar riesgos desconocidos o poco conocidos de los medicamentos. Dentro de la estrategia europea IMI existe un área temática dedicada en exclusiva a la farmacovigilancia y, de manera particular, a explorar la posibilidad de utilizar distintas bases de datos clínicas de diferentes países para hacer dichos estudios, lo que se espera que aumente la posibilidad de detectar precozmente los riesgos de los medicamentos o de evaluarlos de forma rápida cuando surja una señal. En la actualidad, el funcionamiento y la coordinación de los sistemas de farmacovigilancia entre los países de la Unión Europea es bueno, y existen diversos instrumentos, como la base de datos FEDRA en España y EUDRAVIGILANCE a nivel de la Unión Europea, que permiten compartir información y armonizar las decisiones.
Líder
El Sistema Español de Farmacovigilancia celebrará este año el 25 aniversario de su creación y se ha convertido en uno de los líderes europeos en este campo. El sistema BIFAP, que la AEMPS puso en marcha en 2003, forma parte de los nuevos modelos de farmacovigilancia activa europea. BIFAP es una Base de datos para la Investigación Farmacoepidemiológica en Atención Primaria, de la que forman parte diez comunidades autónomas (Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Madrid, Murcia y Navarra) y cuenta con la colaboración de más de 1.200 médicos entre los que se incluyen de forma específica pediatras de atención primaria. Esta base de datos ya ha reunido información anónima de dos millones y medio de pacientes. El respaldo europeo al proyecto BIFAP, que ha sido elegido como herramienta para esta nueva farmacovigilancia proactiva en la Unión Europea, refuerza la posición de liderazgo español en esta materia.
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